Orígenes, de Lewis Dartnell

A la tercera cultura, esa fusión o, quizá más bien, convivencia amistosa y productiva, entre las ciencias y las humanidades, se puede llegar de diferentes formas, pero en mi opinión una de las mejores es plantear puntos de vista divergentes que traten de aportar, y no tanto de destruir lo construido por otros. Orígenes, del astrobiólogo Lewis Dartnell, es un ejemplo de este tipo de aportes. Con esta obra presenta una original propuesta en la que plantea que el nacimiento y desarrollo de hitos importantes en la historia humana han sido condicionados o, incluso, determinados, por la propia historia de la Tierra.

La geología es una de las ciencias más maltratadas. A pesar de su innegable importancia, no solo para explicar la evolución del ser humano, sino por los recursos que obtiene este del planeta, y de lo que se ha avanzando en el conocimiento de la dinámica interna terrestre, aún sigue siendo vista por el común de los mortales como una ciencia árida, muy descriptiva y sin apenas interés para la vida cotidiana. Nada más lejos de la realidad. La tectónica de placas es una de las grandes teorías científicas del siglo XX y tiene una capacidad explicativa y predictiva enormes, y los avances derivados de ella nos permiten hoy día tener un conocimiento mucho mayor de fenómenos como los terremotos o los volcanes, cuya actividad hace no demasiado atribuíamos a la caprichosa voluntad de los dioses.

Dartnell aborda múltiples temas estructurados en capítulos que van desde el origen del ser humano, hasta la extracción de minerales y rocas y sus usos, pasando por las grandes rutas comerciales oceánicas o la expansión de los grandes imperios a lo largo de la humanidad. Sin pretender ser determinista, Dartnell narra de un modo atrayente y, al mismo tiempo, eficaz y riguroso, las pruebas que apoyan sus puntos de vista, como las condiciones que se dieron para que aparecieran las adaptaciones que dieron lugar a Homo sapiens: el rift del nordeste africano, que dio lugar a una zona en la que aparecieron en relativamente poco espacio, varios ecosistemas diferentes, lo que exigía una mayor plasticidad de conductas, así como la presencia de grandes lagos, cuyo volumen de agua, condicionado por los ciclos de Milankovitch, crecía o decrecía más o menos regularmente, lo que producía cambios drásticos en poco tiempo (hablando en escala evolutiva, claro, lo que supone periodos de unos 800.000 años). Las evidencias del registro fósil son muy interesantes en este sentido, pues parece ser que de las quince especies de homininos conocidas, doce aparecieron aproximadamente cuanto tuvo lugar alguno de estos cambios en las condiciones ambientales de la zona. De este modo, Dartnell, es capaz de aunar datos procedentes de la geología, la meteorología (cuyos cambios en los últimos millones de años han venido dados por sucesivos periodos glaciares) y la antropología para explicar cómo las condiciones ambientales fueron idóneas para que se diese ese desarrollo inusual de la inteligencia, que resultó ser una solución óptima para vencer a esas condiciones tan cambiantes del ambiente. Eso implicó, desde luego, y Dartnell no lo pasa por alto, cambios físicos más allá del sistema nervioso, como la posición bípeda, el pulgar oponible, la caza en grupo o el control del fuego.

Los dos primeros capítulos de Orígenes son tal vez los más impresionantes en cuanto a la capacidad de Dartnell para vincular datos que proceden de diversas disciplinas y conformar argumentos realmente convincentes o, al menos, lo suficientemente sugerentes como seguirles la pista o tenerlos en consideración. Otros capítulos interesantes del libro tienen que ver con cómo se fraguaron las grandes rutas comerciales de la antigüedad por vía marítimas, muchas de las cuales se mantienen en la actualidad. Eso lleva a Dartnell a sumergirse en la historia y hablarnos de la gran época de los descubrimientos, en los siglos XV y XVI, cuando los portugueses y los españoles comenzaron a explorar zonas océanicas apenas transitadas. Para ello debieron desarrollar nuevas técnicas de pilotaje, lo que les permitió aprovechar las grandes corrientes de vientos que surcan la Tierra y que vienen dadas por la disposición de los continentes y, especialmente, por la barrera que supone para estas la cordillera del Himalaya. Aprovecha además Dartnell para apuntar algunas consideraciones sobre geoestrategia, algunas de ellas vigentes hoy día, acerca de localizaciones imprescindibles para mantener las rutas comerciales. Quizá el punto caliente más interesante en los últimos años sea el estrecho de Malaca, por el que deben pasar todos los petroleros que llegan a China y que supone una clara vulnerabilidad para el país asiático. Esto son solo pequeños apuntes del interesante capítulo que Dartnell dedica a estas cuestiones.       

No me resisto a elogiar también un capítulo en el que el autor analiza la expansión y contracción de los grandes imperios, y especialmente, cómo los pastores nómadas de Eurasia de la zona de la estepa fueron capaces de ocupar las zonas del sur, es decir, toda la Europa mediterránea. Los pueblos bárbaros y nómadas del norte frente a las civilizaciones cultas y sedentarias del sur. En realidad el enfrentamiento era más que eso: se trataba de la pugna entre regiones climáticas diferentes y con necesidades diferentes, y es un patrón que se dio tanto en la zona del Mediterráneo y supuso la caída de Roma, como en el este del gran continente asiático, con los mongoles ocupando China y expandiéndose después para conformar el mayor imperio conocido.

¿Te has planteado por qué las grandes civilizaciones se han desarrollado prácticamente siempre al norte del Mediterráneo? ¿Puede tener algo que ver con ello la tectónica de placas y lo escarpado del relieve en el norte con respecto al sur? Descúbrelo en el libro. Fuente de la imagen: ontheworldmap.com

La amplitud de temas que es capaz de tocar Dartnell en Orígenes es enorme. Baste decir que describe las condiciones que favorecieron la aparición de algunos grandes taxones, como el de las angiospermas, hace en realidad no tanto (unos 55 Ma, es decir, después incluso de la extinción de los dinosaurios), las que favorecieron la domesticación de algunos animales y las diferentes condiciones que se dieron en cada uno de los continentes, la extracción de minerales y rocas y su importancia a nivel económico (un teléfono móvil puede contener hasta 80 elementos químicos, ¿tres cuartas partes de la tabla periódica en tu bolsillo!), con proyectos actuales en Inglaterra y Japón que pasan por recuperar parte de los minerales raros que habitualmente han ido directos al vertedero, y otros temas que sería ya excesivo detallar aquí.

El de Dartnell es un ejercicio que se agradece por dos motivos: el primero, y el más complicado de llevar a cabo, por el esfuerzo y los conocimientos que se requieren para ello, es la multidisciplinariedad. Esa visión ha de ser ambiciosa pero al mismo tiempo amplía la visión de quien habitualmente trabaja en un tema muy concreto y que muchas veces se deja llevar más por el ruido que por dar dos pasos atrás y posar la vista en problemas paralelos y probablemente convergentes con él. Esas convergencias son, a menudo, las que más han ayudado a avanzar la ciencia (permítaseme el aparte, por cierto, para recomendar el interesante libro Convergencias, de Peter Watson). El segundo motivo que se agradece es el esfuerzo divulgativo de Dartnell. No es sencillo trasladar al lector medio con pocos conocimientos en geología, algunos conceptos como la formación de un rift o la dinámica climática, y Dartnell lo hace de manera sencilla, al tiempo que rigurosa, una capacidad que no está al alcance de todos los divulgadores.

En resumen, se trata de un libro muy recomendable, que posiblemente anime al lector a adentrarse después en otros libros de divulgación acerca de aspectos relacionados con la geología y en mostrar, en general, un mayor interés, por esta ciencia maravillosa. 

Calificación:

Puntuación: 4 de 5.

Autor: Lewis Dartnell

Traductor: Joandomènec Ros i Aragonès

Editorial: Debate

Páginas: 400

1 Comment

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s